fbpx
was successfully added to your cart.

Tus propósitos necesitan un poco de marketing

By 17 diciembre, 2018 Marketing Ilustrado, Navidad
Propósitos de marketing para el año nuevo

La Navidad es una época de tradiciones (rebozadas de marketing), y nosotros ya vamos teniendo las nuestras. Tenemos la suerte de que un año más nos acompañe Susana, dueña y señora de Living in Sumatra un blog, que es mucho más que un blog y que os recomendamos visitar.

 

Una de las traiciones, perdón, tradiciones, con las que año tras año nos fustigamos son los propósitos de Año Nuevo, una lista que quizás de antemano muchos sabemos que no vamos a cumplir. ¿Por qué? Porque lo que les falta a nuestros propósitos, no es voluntad, sino un poquito de marketing…

¡Gracias Susana por venir a visitarnos de nuevo!

Tus propósitos necesitan un poco de marketing

 

¿Sabes por qué nunca cumples tus propósitos de año nuevo? En un alarde de síntesis y de adivinación, te voy a decir que es por dos motivos:

Uno: Porque tus propósitos no te inspiran.

Dos: Porque para poder cumplirlos, necesitas convertirlos en objetivos.

  • A ver que yo me entere… ¿Entonces lo que realmente necesito son objetivos en vez de propósitos pero también es necesario tener propósitos porque son buenos para mi inspiración?
  • Así es. Es una cuestión de matemática semántica. Sigo desarrollando el concepto en esta conversación imaginaria. Y para que sea más digerible, voy a diseccionar mi relato en cuatro fáciles y sencillos pasos.

 

Paso 1. Que tus propósitos sean propósitos.

Qué viva la redundancia redundante. Un propósito es algo que te moviliza, que te inspira, que te dice el para qué. El branding sabe mucho de este tema porque las marcas construyen propósitos a los que nosotros nos adherimos.

Así que si te fijas de propósito “hacer dieta” entenderás que esto más que un movilizador es un depresor como la copa de un pino. ¿Qué tal si lo cambiamos por comer de un modo más saludable?

Y ya de paso también estaría genial un poco de lectura nutritiva. Qué hay mucho contenido enlatado, desactualizado, caducado y vacío de contenido. Hacer por hacer está en las antípodas de un buen propósito.

 

Paso 2. Fíjate un objetivo.

¡Bien! Ya tienes tu propósito lleno de buenas intenciones y esperanza en sintonía con el espíritu navideño. Ahora toca aterrizarlo y fijarte un objetivo que vaya en esa dirección.

Solamente has de ser un poco listo/a. Ya sabes por dónde voy: SMART

  • Específico.
  • Medible.
  • Alcanzable.
  • Realista.
  • En tiempo.

Y por favor, detente en lo de realista. Qué te has pasado el año pagando la cuota del gimnasio y casi tienes que poner el GPS cada vez que se te da por ir. ¿A santo de qué te fijas como objetivo ir tres veces por semana?

Y como dice la famosa cita latina: “mens sana in corpore sano”. Cultivemos un poco la mente a la par que cuidamos el cuerpo. Y desde aquí un deseo: más calidad en la formación (en la oficial y en la extraoficial; en la presencial y en la digital; en la que vale un ojo de la cara y en la que cuesta un riñón). Se trata de invertir nuestro tiempo y no de gastarlo a lo tonto. Porque eso no es de gente lista.

 

Paso 3. Crecimiento exponencial.

Quizás con lo de exponencial me he venido demasiado arriba. Lo que quiero decir es que vayas de menos a más. Comprueba que tu propósito te mueve, que tu objetivo es totalmente smart en todas y cada una de sus cinco letras y a partir de ahí, afianza y progresa.

Primero una ruta de senderismo, luego una escapada en coche, un viaje relámpago en avión y de ahí a unas exóticas vacaciones. Porque explorar otros territorios y salir de la rutina es además una excelente fórmula para fomentar la creatividad. Así en vez de escribir un post con cuatro pasos para hacer “x” (como este mismo que estás leyendo) quizás se te ocurra un nuevo camino para la creación de contenido. Ojalá así sea. El universo del marketing digital está esperando un milagro parecido.

 

Paso 4. Todo es relativo y revisable.

Tampoco te autocastigues si por avatares de tu vida no puedes cumplir lo que te has propuesto siguiendo estos sencillos pasos. Tu propósito puede plasmarse en variopintos objetivos y estos, a su vez, en múltiples KPIs. Revisando y corrigiendo periódicamente seguro que conseguir alimentar de modo saludable tu huchita de cerdito.

Y hasta aquí mi arenga de año nuevo ¡Cómo enaltece el espíritu esto de escribir aleccionando a las masas! (o a unas pocas personas, tanto da). Espero me disculpen pero mucho me temo que estoy sufriendo el efecto de la sabiduría todopoderosa que te posee cuando escribes un post en el entorno digital. Es algo así como subir una foto en una playa paradisiaca en Instagram pero con el valor añadido de una supuesta intelectualidad.

Quizás habrá por ahí alguna lectora o lector avispado (¿me escuchan? ¿me oyen?) que se esté preguntando cuáles son los avales que me permiten escribir este “prospecto” de cómo cumplir tus propósitos (u objetivos) para ser más exactos. Celebro mucho vuestra suspicacia. Ojalá nos cuestionemos más a menudo lo que leemos y no solamente cuando lo escribe una desconocida (¡gente cruel!). Confieso que no tengo ninguna autoridad real para escribir esto. Es simplemente un ejercicio simple de análisis mezclado con conceptos básicos de marketing. Eso sí. Ahora que lo he escrito hasta puede que incluso yo misma lo ponga en práctica. Si tal, el año que viene os cuento.

Y como me da que esto está tomando un tono un poco ácido para estas fechas no muy favorables para la diabetes, voy a terminar con un poco de glucosa.

¡Por un 2019 lleno de buenos propósitos materializados en objetivos Smart!

(¿Así mejor? ;-)

¿Nos acompañas?

siguenos en Instagramsiguenos en Facebooksiguenos en linkedin siguenos en Twitter siguenos en google plus feedly

No te vayas todavía, aún hay más